Estudios Fronterizos

Epistemología fronteriza

Por Roxana Rodríguez Ortiz

En diferentes textos académicos que no tienen nada que ver con el estudio de las fronteras geopolíticas, se emplea el concepto de frontera para ejemplificar o contraargumentar una propuesta teórica. Su uso casi siempre es sinónimo de límite, aunque sus acepciones etimológicas, filológicas y genealógicas pueden diferir (véase Rodríguez Ortiz, 2015).

La frontera, en este sentido, es un concepto maleable, permeable, efímero, contrario y contradictorio del uso político que se le da de cara al control de entrada y salida que ejercen los gobiernos frente a poblaciones en tránsito. La frontera como objeto: muro, barda, valla, río, desierto, mar que divide un país de otro. La frontera que cruza una cultura y otra, una lengua y otra, una identidad de género y otra (Anzaldúa). La frontera semántica de la diferencia, de la exclusión y, posiblemente, también de la inclusión.

La metáfora de frontera, en este sentido, es presentada como aquello que delimita los contornos del pensamiento, de la argumentación, de la escritura, del lenguaje, de las culturas, de los territorios y de los cuerpos. La frontera como enunciación espacial, dimensional, lógica y atemporal de diferentes acontecimientos, fenómenos y maneras de proponer conocimiento. Un conocimiento que se enfoca en analizar la geopolítica, el razonamiento, los afectos, las corporalidades al límite o desde sus límites.

La metáfora de frontera es, por tanto, el lugar de enunciación del adentro y del afuera (Derrida fue muy enfático en ello, especialmente en De la gramatología), como también del aquí y del allá; de este lado y del otro. La metáfora de frontera es aquello que se deduce del punto de vista de quien investiga. De la posición que ocupa en el texto quien escribe, siguiendo lo que desea evidenciar, sin considerar lo que en el mismo texto se oculta.

Lo que queda oculto en la archiescritura de la metáfora de frontera es precisamente la epistemología fronteriza. Proponer conocimiento en el límite de lo que quien escribe, cuando se emplea la metáfora de frontera en los textos académicos, es un trabajo colectivo.

La epistemología fronteriza, por tanto, como productora de conocimiento no solo da cuenta de esas fronteras, sino que también las deconstruye, como se observa en las aportaciones de quienes se refieren a las fronteras del cuerpo, el género y lo queer (Butler, Preciado) o a las fronteras entre el ser vida y los ecosistemas filosóficos (Latour, Haraway, Tsing, Povinelli, Morton). Fronteras que desplazan la mirada antropocéntrica de la modernidad hacia nuevas ontologías que apuntan a “la perforación de la frontera entre la autonomía de la Vida y su oposición y diferencia con la No Vida” (Povinelli, 2016: 12).