Por Ángel Celedonio Serrato1
La violencia que está viviendo México se debe, entre otras circunstancias. al afianzamiento de grupos de la delincuencia organizada que se han enquistado en territorio nacional. Esta situación dio inicio con el gobierno de Calderón, hace 19 años, y ha continuado con los sexenios de Peña Nieto, pero se ha recrudecido con los de AMLO y Sheinbaum. Dicha violencia ha ocasionado que haya migración interna en nuestro país.
Como se sabe, nuestro país es un territorio de tránsito hacia el país vecino del norte. La gran cantidad de migrantes que transitan a lo largo y ancho de nuestra nación ha ocasionado que el gobierno estadounidense intente “frenar y disuadir en diferentes niveles la migración centroamericana. El primer paso fue presionar al gobierno mexicano para que impulsara acciones de securitización” (Rodríguez Ortiz, 2020 : 26). Dicha implementación de la seguridad en las fronteras ha ocasionado que exista menos fluctuación de migrantes que pretendan cruzar las fronteras entre países vecinos durante el actual gobierno de Trump. Sin embargo, las personas migrantes siempre buscarán la manera de intentar traspasar las fronteras territoriales.
Pero ¿qué sucede con la migración interna que se da en México? Actualmente, las disputas violentas que existen entre grupos de la delincuencia organizada han ocasionado que diversos sectores de la población tengan que abandonar sus estados de origen, dándose, en estas migraciones internas, los tres momentos de suicidio de los que habla Derrida en el texto “Autoinmunidad: suicidios simbólicos y reales diálogo con Jacques Derrida”.
El primer suicidio, denominado suicidio simbólico, se da al descomponerse el tejido en la población que se ve afectada por el crimen organizado, pues muchas personas que habitan el país se ven obligadas a abandonar sus lugares de origen, ya sea por conflictos armados dentro de sus comunidades, ocasionados por el crimen organizado, o bien porque los criminales tienen cooptados a los gobiernos locales y esos últimos les permiten a los delincuentes ejercer el gobierno mediante extorsiones y cobros de piso injustificados. Ocasionando que muchas personas queden en la indefensión a merced de los delincuentes y, por ello, la gente opte por buscar una mejor situación de vida en otro lugar.
El segundo suicidio, conocido como El Trauma, se da cuando la población de un lugar que está siendo afectado por los grupos delincuenciales, por ejemplo Michoacán, lugar donde acaban de asesinar al presidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo, han vivido inmersos en la violencia durante tanto tiempo provoca una psicosis en la que, en todo momento, la población está alerta de que se presente una situación violenta.
El tercer suicidio está representado por la repetición o por lo peor está por venir, este suicidio se da cuando la población se da cuenta de que el gobierno federal no combate la violencia de una forma eficaz y se repiten una y otra vez situaciones violentas que obligan a los pobladores de un territorio determinado a abandonar sus lugares de origen.
El gobierno mexicano no ha querido o no ha sabido ponerle un alto a la delincuencia organizada, dejando a las población de los diferentes estados de la nación a merced de los delincuentes que están sembrado el terror a lo largo y ancho del país, motivando una migración interna sin precedentes que no pretende alcanzar una mejor situación económica, sino preservar la vida. En ese sentido, la autoinmunidad, entendida como triple suicidio, consume al estado de derecho en México.
Bibliografía.
Derrida, G.(2003). Autoinmunidad: suicidios simbólicos y reales diálogo con Jacques Derrida. En Borradori G (Ed.) ; Botero JJ. Hoyos L E (Trads.) La filosofía en una época de terror Diálogos con Jurgen Habermas y Jacques Derrida. (131-195). Taurus.
Rodríguez Ortiz R. (2020). Prácticas autoinmunes en la política mexicana en materias fronteriza. En Arteaga Conde E.; Rodríguez Ortiz R. (coords.) Tensiones y porosidades fronteras que resignifican la vida. (17-36). Editorial Itaca
- Ángel Celedonio Serrato es estudiante de la licenciatura en Filosofía e Historia de las ideas de la UACM. Este texto fue escrito para el seminario de Bioética durante el semestre 2025 -II impartido por Roxana Rodríguez Ortiz. ↩︎
