La Comisión Europea presentó hoy en Bruselas el Nuevo Pacto de Migración y Asilo que sustituye al multicitado Reglamento Dublín. Este Pacto, como se puede observar en el documento, pretende reforzar la defensa de los derechos humanos mediante la recuperación de la confianza entre los países miembro de la Unión Europea y procurar un balance entre la responsabilidad y la solidaridad en la administración de las fronteras del Espacio Schengen y sus propios sistemas de asilo e integración.

Based on a holistic assessment, the Commission is proposing a fresh start on migration: building confidence through more effective procedures and striking a new balance between responsibility and solidarity.

#MigrationEU

Para lograr este pacto, basado en una visión holística, se consideran seis enfoques:

#MigrationEU

Como se puede apreciar en el documento, es un Pacto de buenas intenciones, pero los candados entre países miembro de la UE y vacíos en los mismos documentos de su conformación es lo que lo hace inviable.

La propuesta para los países miembro consiste en, por un lado optar por aceptar en su territorio a personas solicitantes de asilo, por otro, hacerse responsable de regresarlas a sus países de origen y, una última, y más ambigua acepción, considerar otras medidas operacionales para ayudar a otro país miembro de la UE que se encuentre en riesgo o comprometido por la llegada de personas migrantes a sus territorios.

Assessment

The Commission sets out what other Member States need to do to help the Member State under pressure/at risk:

Accept on their own territory some asylum seekers relocated from the Member State in difficulty (destination country receives EU funding)

Take responsibility for returning to their countries of origin some persons with no right to remain in the EU

Take other operational measures to help

#MigrationEU

Es evidente por la topografía del Espacio Schengen que los tres países que más reciben solicitudes de asilo son Grecia, Italia y España. Lo que diferencia este nuevo Pacto del reglamento Dublín, es que la responsabilidad ya no recae en los países que colindan con el mar Mediterráneo, sino que se busca repartir la responsabilidad entre los países miembros de la Unión Europea.

Para ello se requieren las mismas estrategias de reforzamiento de las fronteras del Espacio Schengen, por tierra y especialmente por mar, mediante la ayuda de FRONTEX, con la diferencia de lo que denominan “flexibilidad” en el tratamiento de las solicitudes, como se puede observar en el siguiente diagrama.

#MigrationEU

Los principales problemas de la Unión Europea para armonizar el nuevo pacto sobre migración y asilo entre los países miembro consisten en:

  • gobiernos de derecha
  • xenofobia
  • falta de acuerdos en el proyecto comunitario entre estados miembros
  • control fronterizos del espacio Schengen
  • pandemia-covid

El documento en general es interesante, es necesario recuperar varios de los conceptos y categorías que están ahí presentes, conocer cómo se realizarán las operaciones en la práctica, pero sobre todo, asumir que este documento no solo anula el Reglamento Dublín, sino también el Pacto Global de las Migraciones firmado en diciembre de 2018. Veremos cómo impacta en el resto de los continentes en un contexto atípico debido a la pandemia.