Archivo de la etiqueta: UN

Pacto Global Migración. Reto o realidad de una reforma laboral mundial

Hace unas horas se firmó el el primer pacto migratorio mundial en Marrakech, Marruecos, cuyo propósito principal es trabajar en beneficio de una migración ordena, segura y regular a nivel mundial.

Más de 150 países integrantes de las Naciones Unidas, incluido México, firmaron el pacto que no será vinculante; es decir, los gobiernos no están obligados a ejecutarlo en su territorio. De ahí que se desprenda su primera limitante, la segunda corresponde a la negativa de Estados Unidos, Israel, Australia, Chile, Hungría, Austria, Polonia, República Checa, Eslovaquia y Bulgaria, a firmarlo.

No es casualidad que sean precisamente estos países, pues son los que tienen el índice más alto de flujos migratorios, algunos de tránsito, casi todos los europeos, incluyendo Italia, que no se presentó, y cuyas últimas acciones han ido en la línea antiinmigrante derivado del crecimiento de la ultraderecha en una franja particular de Europa. Mientras que Estados Unidos, Australia y Chile, son países normalmente de destino y en las últimas décadas su política migratoria ha sido bastante restrictiva.

El Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordena y Regular de la ONU, contempla 23 objetivos, entre los cuales destacan:

hay algunas genéricas como la cooperación para abordar las causas que motivan la migración o mejorar las vías de migración legal. Pero también hay compromisos concretos, como medidas contra la trata y el tráfico de personas, evitar la separación de las familias, usar la detención de migrantes sólo como última opción o reconocer el derecho de los migrantes irregulares a recibir salud y educación en sus países de destino.

https://news.un.org/es/story/2018/07/1437842

Después de 18 meses de estar trabajando el documento final, casi todos los países firmantes están seguros que es el primer gran paso de la transformación al tratamiento que a la fecha se ha dado al fenómeno migratorio en el mundo, donde prevalece la criminalización, precarización y violación constante de los derechos humanos de las personas migrantes.

Un pacto humanitario, multilateral y solidario que compromete a las gobiernos, por decir lo menos, a una reforma laboral regional, si consideramos, especialmente, los siguientes objetivos:

18. Invertir en el desarrollo de aptitudes y facilitar el reconocimiento mutuo de aptitudes, cualificaciones y competencias

19. Crear las condiciones necesarias para que los migrantes y las diásporas puedan contribuir plenamente al desarrollo sostenible en todos los países

20. Promover transferencias de remesas más rápidas, seguras y económicas y fomentar la inclusión financiera de los migrantes

21. Colaborar para facilitar el regreso y la readmisión en condiciones de seguridad y dignidad, así como la reintegración sostenible

México no será la excepción, pues es uno de los países, junto con Suiza, que ha liderado la negociación y no es causalidad: desde la firma Plan Puebla-Panamá, después el Plan Frontera Sur, y ahora la prerrogativa de tercer país seguro, la política fronteriza nacional se ha encaminado justamente a “integrar” a la región conformada por los países del triángulo norte (Guatemala, El Salvador, Honduras) para evitar que sigan cruzando por la frontera vertical en que se ha convertido México y lleguen a Estados Unidos.

De tal suerte, el incipiente Plan Integral de Desarrollo que presume Marcelo Ebrard, en su cuenta de twitter (@m_ebrard), donde afirma que está organizado en cuatro capítulos (origen de la migración, tránsito de los migrantes, destino y retorno), se explica de la siguiente forma:

El objetivo de México es convertir en oportunidad lo que, hasta ahora, se ha considerado un desafío. Se calcula que más de 200.000 migrantes transitan de forma irregular cada año por el país. A la crisis económica se suma la violencia y la inestabilidad política en países como Honduras y el aumento en los migrantes climáticos que huyen de Guatemala. Ante la insostenible situación de Centroamérica, México pretende erigirse en garante de sus vecinos para lograr los recursos necesarios.

https://elpais.com/internacional/2018/12/09/mexico/1544317697_664385.html

El principal reto para que este plan de migración con Centroamérica se haga realidad consiste en que Estados Unidos lo financie, situación que es bastante probable porque forma parte de los acuerdos binacionales vigentes y fue la moneda de cambio para la firma del T-MEC, aunado a que, de realizarse, le podría dar forma a la cuarta transformación que promocionó en campaña López Obrador, que, entre otros, pretende reactivar la economía del país mediante echar a andar diversos megaproyectos de obra pública:

Según las fuentes consultadas, el primero de ellos sería la construcción de la refinería de Dos bocas, en Tabasco, cuyas obras comenzaron este domingo; después el tren Maya, el tren del istmo y los planes de reforestación en Chiapas. En cada una de esas obras, según los datos que maneja la Cancillería, se emplearían a unos 10.000 trabajadores y, al menos la mitad, serían centroamericanos.

https://elpais.com/internacional/2018/12/09/mexico/1544317697_664385.html

Lo que se firma en la ONU es un pacto de buenas intenciones que pretende suavizar la política de tercer país seguro que lleva varios años encaminada a frenar la migración fuera de las fronteras de los estados receptores, sean países europeos, americanos o de otros continentes, como Australia, que también ha recrudecido sus políticas. El tema es que no se establece el cómo y, como lo dije al principio, cada país definirá si lo aplica o no. Tampoco se considera una política fronteriza de seguridad humana.

#Aquarius & #BrokenFamilies: ¿qué sigue en las fronteras del Estado-nación?

#DiaMundialDeLasPersonasRefugiadas

Llevamos varios años en una crisis humanitaria en todo el mundo porque no hemos sabido atender oportunamente el fenómeno de la migración. Los gobiernos han sido mezquinos con la adecuada aplicación de sus propias normas, tanto del derecho internacional, como de sus políticas públicas, y son indefendibles tanto quienes prefieren que se mueren los refugiados en el Mediterráneo (Unión Europea), como quienes dejan en manos del crimen organizado a los migrantes (México), o separan familias (Estados Unidos).

La historia de la migración es inmemorial y no da tiempo para analizar cada momento, pero sí es necesario ubicar en qué se ha fallado, qué practicas no solo se han reproducido sino también se han sofisticado, como se observa en tres situaciones muy puntuales: el establecimiento de los límites del Estado-nación como actualmente lo conocemos, la perpetuidad de los limis y los frons, solo que ahora más sutiles, y los dispositivos de seguridad de los que da cuenta la biopolítica y la necropolitica. Sobre los tres he escrito en otros textos, donde desarrollé el modelo epistemológico de la frontera y lo apliqué en varios continentes para poder hacer estudios comparados (véase Epistemología de la frontera. Modelos de sociedad y políticas publicas (2014) & Cartografía de las fronteras. Diario de campo (2016)).

Si consideramos la tres situaciones arriba mencionadas podemos comparar tanto lo que sucede en el Mediterráneo con lo que sucede en la frontera sur de Estados Unidos, e incluso con lo que sucede en la frontera sur de México; es decir, que los propios gobiernos europeos, estadounidense y mexicano se nieguen a reconocer que la oleada de personas en situación de movilidad (sean migrantes o refugiados) es consecuencia de las prácticas antidemocráticas y de acumulación del capital que se establecieron con el fin de la Guerra Fría, por lo que han preferido criminalizar el derecho a la movilidad que tenemos todas.

Al haber estado en varias fronteras, que en realidad son el cuello de botella de los países que intentan “frenar” la migración y las solicitudes de refugio y asilo, observo que el problema es más complejo de lo que aparenta, pero la solución debería ser más sencilla, lo que está de fondo es qué se gana con la represión, persecución, encarcelamiento y deportación de los migrantes y los refugiados. Estoy convenida que adoptar una adecuada práctica de política fronteriza y política migratoria es económicamente más viable a largo plazo que lo que ahora vivenciamos en diferentes continentes.

La desigualdad entre las personas que habitamos el mundo es abismal y las consecuencias las vivimos a diario, la solución ha consistido en precarizar cada vez más la calidad de vida a cambio del ideal de bienestar tecnológico. El tema es que en muchos países ese bienestar no se respira porque están en guerra, tienen hambre o quieren una mejor vida para sus hijos: prefieren morir en el intento de cruzar, que esperarse a que los maten en sus países de origen. No se puede criminalizar el derecho de buscarse una mejor condición de vida, da igual si son sirios, subsaharianos, guatemaltecos, hondureños, mexicanos, afganos, la nacionalidad no tendría que importar cuando se trata de migrar, de buscar refugio, pero en la realidad sí importa.

¿Por qué importa? Porque genera utilidades para muchas economías en distintos niveles, porque permite por un lado, avanzar a un esquema de justicia inequitativa, superando el esquema utilitarista, de lo que en economía política conocemos como justicia distributiva. Qué debemos lograr en la práctica para superar esta situación de crisis humanitaria: un equilibro entre el mercado, el estado y la ciudadanía. Sobre ello existe mucho escrito, nada o poco se ha aplicado a la realidad.

Desde mi perspectiva, estamos en la cuerda floja y tenemos dos opciones: nos decantamos por la instalación, nuevamente, de la ultra derecha en prácticamente todo el mundo, como se observa desde el 2015, cuyas consecuencias ya conocemos (guerra mundial); o intentamos revertir la necropolítica en la que estamos inmersos. Sin duda día a día se hacen esfuerzos sobrehumanos para evitar que la gente siga muriendo en las rutas migratorias y en las fronteras, pero mientras los gobiernos no se hagan cargo y sean consecuentes con la defensa de los derechos humanos (ayer Estados Unidos decidió abandonar la Comisión de Derechos Humanos de la ONU), la sociedad civil organiza debe optar por otros derroteros para frenar la situación actual.

¿Hacia dónde lleva la migración a Europa? / EstudiosFronterizos

Por: Roxana Rodriguez

A Grecia están llegando los refugiados y migrantes Sirios, por España e Italia, otros tantos refugiados y migrantes africanos. Todos huyendo de la pobreza, de la violencia. Pero no sabemos a dónde van. No hay políticas públicas migratorias que le den solución a la desbandada de personas que no ven otra salida para sobrevivir más que intentar no morir en el intento de llegar a Europa. Quienes pueden suben hasta los países nórdicos. ¿Pero quienes no lo logran dónde se quedan, quiénes los acogen o les dan refugio?


Las causas de la huída las conocemos, guerras en Medio Oriente que han provocado la constante migración de comunidades, el éxodo completo de sociedades a campos de refugiados. Ahora sucede lo mismo con el Estado Islámico… Casualmente ni le gobierno de Estados Unidos ni el de ningún país de la Unión Europea ha salido a defender a la sociedad civil de Siria, Turquía, Iraq… Como tampoco lo han hecho con los Palestinos.


En África las constantes de migración son similares, hambre, pobreza, corrupción, casi siempre provocada por conflictos internos entre comunidades y guerrillas. Tampoco los países desarrollados dan muestras de voluntad política para tratar de aportar con soluciones locales a problemas globales.


Ahora lo que observamos dese hace un lustro por lo menos es un aumento del número de personas que se suben a una barca para llegar a alguna de las islas europeas o a alguna de las playas españolas. De ahí, los que logran colarse a la policía, toman el tren, camiones de carga, o siguen por Francia para llegar a Inglaterra, o por el Este para llegar a Alemania, Holanda, y seguir subiendo.


Ya vimos hace unos meses la respuesta que la canciller alemana le dio a una niña palestina que le pedía refugio. Merkel contestó que no podía darle refugio a todos los que lo pidieran. Claro, el problema está en los países expulsores de migrantes, no en las condiciones de explotacion y violencia, producto de un sistema económico que no da para más y cuyo resultado lo estamos observando.

El problema es mayor del que la Unión Europea está dispuesta a asumir. No solo en un nivel económico sino sobre todo en un nivel social. Europa empieza a tener todas las características para volver a situaciones de genocidio étnico y racial, dado que hay un alto índice de desempleo, condiciones de deuda local severas, como lo que sucede en Grecia, y gente cada vez más molesta con sus gobiernos; a la vez, gobiernos paralizados e incapaces de atender en lo inmediato la oleada migratoria.

Se avecinan las reuniones de la agenda de desarrollo Post2015, reuniones de la ONU, donde seguramente se abordará el fenómeno migratorio como parte de los 17 temas a tratar. Mi lectura es que los gobiernos europeos, algunos, están desbordados y esperan soluciones regionales; mientras que otros observan en esta desbandabas de personas una oportunidad. Una oportunidad para hacerse más poderosos. Habrá que estar atentos a lo que se diga en las reuniones de septiembre/octubre en Nueva York.


Mientras tanto, la pregunta queda en el aire, ¿hacia dónde lleve la migración a Europa? No es la primera vez que este continente se enfrenta a situaciones similares, el punto es que casi siempre se ha resuelto con guerras. Ojalá la historia nos ayude a hacer consciente que la salida está en regresar a los países lo que les pertenece, tanto en lo material como en lo social y lo político: sus formas de autogobernarse y las condiciones de posibilidad para sostener a sus sociedades sin intervenciones extranjeras de ningún tipo. De otra forma, a corto plazo, ya sabemos lo que se avecina. Por cierto, en la pagina de FRONTEX no se menciona nada de lo sucedido en Macedonia este fin de semana.

Algunos videos de los sucedido en la frontera de Macedonia este fin de semana: