Foto: Alicia Bustamante Mouriño / feminicidio.net

Por Graciela Atencio /feminicidio.net

MADRID, España.- El pasado 3 de marzo en el espacio Matadero de Madrid y dentro del Festival Miradas de Mujeres tuvo lugar la jornada “Imágenes extremas de mujeres”, en la que diferentes artistas utilizaron su cuerpo “como lugar de resistencia contra la opresión ejercida por los regímenes totalitarios o por la violencia masculina”.

Cine, mesa redonda y performances fueron sucediéndose durante todo el día en esta actividad organizada por la Fundación Lydia Cacho y subvencionada por el Ministerio de Cultura de España.

Lorena Wolffer, artista mexicana, participó en la mesa redonda y cerró la jornada con su performance “Mientras dormíamos: el caso Juárez (2001-2004).

De modo sutil, sin mostrar la violencia Lorena Wolffer aborda el feminicidio con un enfoque triádico: las mujeres asesinadas, nombradas desde su unicidad pero también desde la colectividad, permitiendo la identificación con la otra; los asesinos, tanto victimarios impunes como Estados cómplices, que dan voz a los hechos con pasiva neutralidad; y el público, interpretando una sociedad conocedora de la tragedia de esta masacre contra las mujeres, pero que asiste a ellos tan sólo observando.

Una estantería de metal con dos mantas oscuras y dos toallas blancas, una tabla de morgue, guantes de látex y rotulador quirúrgico. Son los elementos que conforman la escena. A estos elementos hay que sumar el cuerpo de la mujer, centro de la performance y a partir del que comienzan a nombrarse realidades.

Dentro de las propuestas artísticas feministas es frecuente la reapropiación del cuerpo (tantas veces cosificado en el arte) para explorar de un modo disidente y empoderado los universos posibles de la corporeidad. El cuerpo -ámbito privado- se torna político y sirve así de plataforma para denunciar los corsés que lo constriñen, las imposiciones y violencias que lo atraviesan, las posibilidades que lo multiplican.

El cuerpo de Lorena Wolffer nos muestra los cuerpos de otras muchas mujeres: cuerpos colonizados, agredidos, explotados y asesinados por el patriarcado y el capitalismo revelan la barbarie del feminicidio, sus complicidades y sus silencios.

Foto: Alicia Bustamante Mouriño / feminicidio.net

Cuerpo como geografía, cuerpo como frontera

La imagen central de la performance es clara. La artista, sentada en la tabla de morgue se presenta semidesnuda, evidenciando signos de forcejeo y violación. Muestra un cuerpo expuesto que nos remite a las maquiladoras, a los cuerpos asesinados y vejados que esperan la autopsia.

Una voz masculina, monótona y neutral, va describiendo el estado de los cuerpos asesinados (color de ropa, signos de violencia, edad, nombre de la persona asesinada, lugar donde fue hallado el cadáver…). Son narraciones basadas en informes forenses de casos reales de los feminicidios de Ciudad Juárez. Mientras se oye la voz en off, la artista va marcando con rotulador sobre su piel los golpes, los cortes y las mutilaciones que cada una de estas mujeres asesinadas sufrieron. Su cuerpo comienza a transformarse en un mapa de vejaciones.

El último relato es el de una mujer que fue asfixiada con una toalla. La artista va cubriendo su cuerpo con mantas y toallas hasta desaparecer; del mismo modo que el feminicidio hace desaparecer a las mujeres ante la completa impunidad de los victimarios y estados.

Y de esta forma finaliza la performance, en completa oscuridad, como si se tratara de una metáfora del feminicidio, que borra, apaga y aniquila los cuerpos y vidas de las mujeres. Pero el cuerpo de Lorena Wolffer fue -al menos durante una hora- luciérnaga, luz.

Foto: Alicia Bustamante Mouriño / feminicidio.net

Lorena Wolffer

Lorena Wolffer nació en México D.F. en 1971. Artista y activista cultural propugna la capacidad transformadora del arte, y sus propuestas artísticas devienen en un claro compromiso social, estando completamente imbricadas en el pensamiento y la praxis feminista.

Su proyecto más reciente es Expuestas: registros públicos, en el que la autora lleva trabajando más de cuatro años. En dicho proyecto se aborda el tema de la violencia de género combinando acciones de calle, investigación–acción participativa e instalaciones.

Paralelamente ha venido desarrollando proyectos artísticos en espacios públicos, que como la propia autora afirma, derivan de “la impostergable necesidad de producir y alentar un arte de circulación pública que se desarrolle para y dentro del espacio público”. Desde esta perspectiva surgen obras como inventario, encuesta de violencia a mujeres o zona de tolerancia.

Destaca el papel protagonista de las performances en sus propuestas, como arte contestatario que le permite “reconstruir su propio cuerpo como receptáculo metafórico de información política y social codificada”.

Además de su importante actividad artística es necesario destacar su labor como docente, promotora de arte experimental, co-creadora, co-guionista y conductora de la revista cultural televisiva La caja negra, en Once TV, así como su labor de asesoría dentro de la Coordinación de Difusión Cultural de la Universidad Nacional Autónoma de México.

http://www.lorenawolffer.net/

 

Original obtenido de: http://www.losangelespress.org/feminicidios-de-juarez-representados-como-performance-en-madrid/